El marco de nuestra actuación es la educación en habilidades para la vida iniciativa propuesta en 1993 por la Organización Mundial de la Salud. Un modelo que promueve el desarrollo positivo mediante el entrenamiento en 10 destrezas psicosociales:
Cómics para conversar es un programa de educación socioemocional pensado para su aplicación en el seno de Escuelas de familias, particularmente aquellas que convocan a madres, padres y cuidadores de escolares que cursan el primer ciclo de educación primaria (6-7 años).
Se fundamenta en la iniciativa Educación en Habilidades para la vida, impulsada por la Organización Mundial de la Salud. Hablamos de habilidades para pensar, sentir y relacionarse cuyo desarrollo favorece el afrontamiento positivo de los desafíos de la vida cotidiana.
La iniciativa se apoya en relatos, uno por cada una de las 10 habilidades, protagonizados por un grupo de niños y niñas que se desenvuelven en sus entornos, familiar, escolar y vecinal. La lectura compartida de los cómics, que llegan sucesivamente a cada hogar de la mano de la persona que dinamiza la Escuela, enciende la conversación en el seno familiar e invitan a actuar.
En cada uno de ellos encontramos apoyo para conversar en torno a la respectiva habilidades para la vida. Además de la historieta, bajo el epígrafe cada Conversar en familia, cada ejemplar incluye una reflexión sobre la habilidad en cuestión y una sencilla actividad familiar para entrenarse en ella.
Incluye pinceladas sobre cada una de las 10 habilidades mediante cuyo entrenamiento se pretende favorecer el desarrollo socioemocional de niñas y niños, así como una sencilla propuesta de actividad familiar asociada a cada uno de los cómics.
Cómic en el que se presentan los cinco protagonistas de las historias: un grupo de niñas y niños cuyas peripecias transcurren en el seno de sus familias, escuela y barrio. Será el primero que llegue a los hogares, en la confianza de que despierte el interés por los que vendrán sucesivamente.
Accesible mediante el código QR impreso en el estuche, incluye las 11 historias en dibujo animado, de unos 3 minutos de duración cada una, la Guía familias y diversos recursos de apoyo. Además, la persona dinamizadora dispondrá de un Cuestionario de evaluación cuya cumplimentación agradeceríamos, pues facilitaría la tarea de ajustar la propuesta en próximas ediciones.
Tanto las personas dinamizadoras de las Escuelas de familias, como el profesorado, madres y padres y cuidadores tienen la posibilidad de formarse en la Escuela Iberoamericana de Habilidades para la Vida.
Convoque a las familias con niñas y niños que cursan el primer ciclo de Educación primaria, y presente los fundamentos del programa —la educación en Habilidades para la vida— y la dinámica de las sesiones. Las familias que acepten el compromiso recibirán el estuche, que únicamente incluirá la Guía Familias y el cómic Una mano de amigos, pues usted habrá retirado del mismo los otros diez cómics.
Tras intercambiar impresiones sobre la acogida en los respectivos hogares, hará entrega del ejemplar con la primera de las historias: Lazos y vasos. Su lectura compartida dará pie a conversar acerca de una de las habilidades, el autoconocimiento. Finalmente, leerán y comentarán la dinámica a poner en práctica tras de la lectura del cómic con sus hijas e hijos.
En cada una de las sesiones sucesivas tendrán la oportunidad de hacerse con el resto de los cómics y compartir cómo resultó la experiencia y aprendizajes en torno a las 10 habilidades para la vida: autoconocimiento, empatía, comunicación asertiva, relaciones interpersonales, toma de decisiones, manejo de problemas y conflictos, pensamiento creativo, pensamiento crítico, manejo de emociones y sentimientos y manejo de tensiones y estrés.
Es momento para compartir de qué manera el entrenamiento en las habilidades para la vida se ha dejado sentir tanto en el seno de las respectivas familias como en el propio grupo de participantes en la escuela. Es tiempo de recoger, de diversas maneras y en variados soportes, testimonios de los aprendizajes, también por parte de niñas y niños. ¡Y es momento, por supuesto, de celebrar!